Miré mi mesa, rota por cuatro sitios, y pensé: lo que no puede faltar en mi mesa esta Navidad son cuatro patas, y si tiene un tablero... ya será para echar las campanas de Belén al vuelo!!
La pasta de sopa este año es cortesía del Ayuntamiento
............................................................................... Juguemos con los libros
Lo de Hoy no me puedo levantar es un expediente X. Al pasar por delante del teatro no pude resistirme a sacar entradas. Al fin y al cabo, había estado tentada de ir a Madrid a verla en su momento, y no verla ahora, teniéndola tan cerca era un crimen. O no. Porque cuando un actor en ciernes empezó a contar una historia sin gancho, salpicada de chistes de sal gorda y tópicos, y a continuación empezaron a cantar, mal, canciones que habían modificado a peor... los ojos se me iban abriendo como platos. No por la falta de calidad. A eso estamos todos hechos. Sino por la entusiasta respuesta del público. Me pasé una hora y media con la sensación de "Me he perdido algo???" Son de alguna secta que ha dado instrucciones precisas y no me ha llegado??
La pirámide de Kukulcán. Ninguno de los elementos decorativos es casual, sino que está relacionado con aspectos de la astronomía, que eran importantes para señalar el inicio de la siembra, las cosechas etc. Aunque las divisiones por meses eran distintas a las nuestras, los años eran también de 365 días, como 365 son los rectángulos que decoran el talud de la pirámide o castillo,que está dedicada a Kukulcán (serpiente emplumada) que equivale al dios Quetzalcóatl de los aztecas.
Lo que más llama la atención es la serpiente de luz y sombras que desciende la escalinata norte durante los equinoccios. El sol se proyecta en los triángulos de la balaustrada. descendiendo hasta los fieles, y vuelve a ascender al retirarse.
Pero vaya, falta la gente, para dar calor al evento:
Sin embargo, lo que más me impactó fue la respuesta del dios al saludo de su pueblo. El dominio de los ecos, vaya. Impresionantes ecos en el Juego de la pelota, pero el de la pirámide, espectacular. Si te colocas en un lado de la pirámide y aplaudes, la respuesta es un aplauso normal, pero si te colocas justo enfrente de la máscara del dios Chaac, la respuesta es el canto de un quetzal, un pájaro sagrado. Como para no creer, vaya... 
El templo de los guerreros con la estatua del Chac Mool, las pilastras en forma de serpientes de cascabel, y la gran explanada de las columnas sería por sí solo motivo de visita, pero queda empequeñecido por la cercanía de la gran pirámide. Escuchar allí a Plácido Domingo debió de ser una experiencia mística.
En el juego de pelota vuelves a quedarte con la boca abierta. Y ya no sólo por los ecos que permitían que se oyeran los discursos en todos los rincones, o por los detallados frisos que te explican todo el juego, sino por cómo podrían lanzar esas pelotas de caucho de hasta 5 kilos de peso y meterlas por esos agujericos!! Aunque claro, si el premio del ganador era la muerte, pues claro, ya se entiende
Si queda tiempo o fuerzas, se pueden visitar el cenote, el templo de los guerreros, la casa de las monjas, la plataforma de Venus, o el Caracol... el observatorio astronómico.

o de las buenas costumbres locales, como el cóctel del día!
Hace unos años traduje una guía de México y quedé enamorada del país. Con muchas ganas de visitar Ciudad de México, el Museo Arqueológico, los artefactos, los estados del noroeste, el desierto, y por supuesto, los estados mayas, los cenotes, las pirámides, las serpientes de luz que bajan por las pirámides en los equinoccios, las playas, las islas, Cozumel... nombres lejanos, exóticos, inaccesibles???
Tulum
No. Gracias a la crisis y a la inestimable colaboración de la gripa, los precios de los viajes a la Riviera maya han bajado tanto que hemos podido visitarla.
Me olvidé a Pino, Prin y a los Gurbis. Este año he trabajado duro, y las vacaciones eran para mí.
Cuando los españoles llegaron a América, Tulum todavía era una ciudad habitada por los mayas, con un comercio activo por mar y por las carreteras blancas o sacbés. Eran caminos recubiertos por una arena muy clara, por los que se podía viajar cómodamente de noche, a la luz de la luna, sin que te achicharrara el sol. Porque achicharra!!
Sí, ya, somos muchos, y la visita a cualquier lugar turístico (y en agosto no digamos) es muy difícil que sea una experiencia mágica, pero una es de buen conformar, y disfruté muchísimo del paseo en bicicleta por la selva, de la subida a la pirámide (unos 40 metros, unos 100 escalones muy altos) y de la coca-cola de luego (:P) La bajada, sin problemas, pero las agujetas me duraron varios días. 

Baño en un segundo cenote de aguas cristalinas y fresquísimas y comida en un poblado en medio de la selva. En ningún momento tuvimos problemas intestinales ni de ningún otro tipo. Bueno, el agua es muy rica en cal, por tanto es dura y si te tiras de cuatro metros... pues claro, duele :P
Pero no puedes quedarte a reposar si al día siguiente te espera una excursión a Chichén Itzá. Si Tulum te enamora por el exotismo de su playa y Cobá por la exuberancia de la selva, Chichén es la majestuosidad. Continuará..
El viernes, ópera a lo grande: Turandot. En el Liceu?? En la playa?? Pues no, en casa de un tenor, con amigos, buena comida, buena bebida y muchas risas. Muy recomendable Turandot. Muy disfrutona.
El sábado pensaba disfrutar con Harry, Hermione, Ron y compañía, pero la verdad es que la varita mágica de Harry Potter y el príncipe mestizo está muy, pero que muy mustia.
Lo mejor, una vez más, la compañía. Fui con Zipi y Zape. Bueno, con Zape y Zape, porque son dos morenaz@s. Vaya par, cortad@s por el mismo patrón. Y qué peligro tienen! ;)